El aire me toca como una silueta que ya no está o nunca fue

los pájaros lloran su música en la hendidura del instante

la hierba pequeño delirio verde baila sin saber que baila y yo la miro como si mirar fuera también existir

no hay ruido solo la respiración antigua del mundo que es también la mía

ser ser sin nombre ser hoja ser espasmo de luz en la garganta del día

el instinto: esa forma extraña de decir silencio

y la vida la vida, como un grito sin eco en el centro de mi pecho abierto